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quarta-feira, 15 de dezembro de 2010

¿Cómo Recibir en el Corazon El Espíritu De La Navidad?


Para el 21 de diciembre es uno de los días más especiales, no sólo porque es la noche más corta del año, sino también porque se celebra el solsticio de verano, momento en el que la tierra se encuentra más cerca del Sol.

En estos solsticios, especialmente entre las doce y unos minutos, dependiendo del año, se reciben bendiciones especiales y es por ello que debemos estar atentos para invocarlas y recibirlas; una de estas bendiciones va dirigida directamente a los hombres de buena voluntad y ha sido denominado como el Espíritu de la Navidad, Nativitas o Natividad; el viejo pascual, como lo conocían anteriormente, tiene la misión de traer, cada fin de año la abundancia, paz, amor, unión, fraternidad, armonía, opulencia, prosperidad y bienestar espiritual a toda la humanidad.

A pesar de ser ésta una tradición de origen nórdico, se ha introducido con mucha fuerza en nuestro país, logrando que niños, jóvenes y adultos lleven a cabo distintos ritos, con el objeto de pedir deseos o simplemente dar gracias por las bendiciones que han recibido a lo largo del año.

Ahora bien, para recibir al Espíritu de la Navidad tal y como él se merece, debemos, además de estar del mejor humor posible, con una sana alegría y con ganas de hacer todo lo que se nos pida sin reclamar, arreglar nuestras casas y a nosotros mismos para que todo aquello que deseemos con fuerza y corazón se nos cumpla.

Comenzaremos por la casa; el 21 de diciembre en la mañana para limpiar, debes encender bastante incienso de mirra y después del mediodía comienza a encender incienso de mandarina. Coloca una estrella de varias puntas, la que consideres más bonita, ya sea comprada o elaborada por ti, y puedes ponerla en tu árbol de Navidad, en la puerta, en la pared, en el pesebre o nacimiento, o donde lo desees; lo importante es que de una u otra manera se quede la radiación del Espíritu de la Navidad y que ilumine siempre con su luz sagrada a la casa y a las personas que allí viven.

Continúa ambientando tú casa con olores de pino y con decorados navideños, donde resalten los colores rojo, verde y blanco. A este ángel le gustan mucho las melodías navideñas, ponlas y sentirás su presencia cada vez que las escuches. Enciende velas rojas, doradas y violetas, siempre en números impares. En fin, todos los detalles que coloques con amor en esta fecha serán dedicados al Espíritu de la Navidad.

En cuanto al ritual para ti, debes hacer un baño con esencias de mandarina y perfumar todo el ambiente. Lleva a cabo un acto de amor y gratitud ante ese Dios paciente, que siempre está dispuesto a perdonar. Después de esta purificación, con el corazón lleno de alegría y esperanza, comienza a escribir lo que deseas, usando una cara del papel, con espacio suficiente para poder cortar cada petición por separado. Prepara tu carta de peticiones en la que pedirás todo lo que desees, desde lo invisible como amor, paz, opulencia; hasta lo visible: automóvil, casa, celulares, etc. Las peticiones deben ser impares, es decir, tres, cinco, siete de cada orden, siguiendo de esta manera: 1) por la humanidad; 2) por nuestro país; 3) por nuestros familiares y amigos más cercanos y 4) nuestras peticiones personales. Podemos pedir también: comprensión, armonía en la pareja, en las relaciones comerciales o empresariales, salud, eliminación de malos hábitos, etc. Relájate y haz una reflexión, pidiendo de corazón por las faltas reconocidas y las que reconoces. Luego perdona, perdona y perdona.

Cuando culmines tu carta debes sacarle varias copias y conservar el original. Es importante recalcar que las peticiones son personales y se guardan hasta el siguiente año, cuando se evalúa si los deseos que hicimos se cumplieron; si así fue, debes quemar los papeles donde se encontraban escritos los deseos del año anterior y realizar las nuevas peticiones.

Finalmente, entre las 7:00 y las 11:00 de la noche, con la carta ya preparada, realizarás una cena en tú casa en honor al Espíritu de la Navidad, le das la bienvenida y se dice lo siguiente: "En el nombre de Dios Todopoderoso le doy la bienvenida al Espíritu de la Navidad para que descienda con su energía y sea concedida por todos los presentes llenándonos de abundancia, amor, paz y prosperidad". Luego, enciende una vela con tu nombre y bendices tu carta diciendo: "En el nombre de Dios Todopoderoso y bajo el auspicio del amado Espíritu de la Navidad, bendigo la perfección contenida en estas peticiones de todos y cada uno de nosotros, para que se manifieste en nuestra vida y nuestro mundo, para el bien nuestro y el de toda la humanidad. Gracias amado Espíritu". Cuando la vela se consuma, con ese mismo fuego se puede quemar la carta original al Espíritu de la Navidad, guardamos la copia y durante el año vamos tachando las peticiones concedidas, manteniendo en nuestra mente las peticiones restantes y diciendo: "Dios me lo quiere dar y sólo está esperando el mejor momento para darme una maravillosa sorpresa".

Ahora ya estás preparado para recibir armoniosamente al Espíritu de la Navidad y aprovechar sus maravillosos beneficios!!

Tomei a liberdade de dividir com vocês essa harmonização maravilhosa. Não achei o autor.

sexta-feira, 10 de dezembro de 2010

Primavera da Paz.


Nosso mundo pede PAZ! Então, nada como recorrer ao I Ching e à natureza para relembrarmos algumas lições básicas sobre a tão desejada PAZ.

No I Ching, o hexagrama PAZ é um dos mais prestigiados pelos mestres taoístas. Através dos seus simbolismos podemos aprender mito sobre o seu cultivo. Formado pelo trigrama do Céu e da Terra, ele representa o encontro, a união das energias Yin e Yang na natureza. Quando o Céu e a Terra se unem, geram todas as coisas, todos os seres, toda a vida do universo. Por isso esse hexagrama simboliza a própria primavera, época em que todos os seres são vivificados. Ele representa a renovação, o crescimento, o inicio de um novo ciclo.

Falar da primavera nos faz lembrar das plantas, das árvores, da natureza. Então pense nas plantas de uma floresta. Inúmeros tipos de árvores, algumas imensas invadindo o céu, outras menores, menos imponentes. Arbustos, gramíneas, trepadeiras, flores e cipós... A diversidade das espécies é a maior riqueza das florestas. Lá existe uma variedade tremenda de seres vivos compartilhando o mesmo espaço, em perfeita harmonia. Um conjunto perfeito em que cada um cumpre o seu papel e vive de acordo com sua natureza. A planta que precisa de mais água para viver sorve mais que a outra, que precisa de menos. Quem precisa de mais luz, vai mais para o alto buscar o sol. Quem precisa de menos, fica mais embaixo. E todos se satisfazem, sem que haja injustiça ou reclamação, sem que haja guerra ou discórdia. A grande árvore não se irrita quando a trepadeira enrosca-se no seu tronco para crescer. E a bromélia não precisa de jequitibá para se realizar... Quanta coisa nós, da imensa floresta humana, podemos apreender sobre a convivência
pacífica com os habitantes verdes da floresta...

Pensar nas plantas também nos remete a idéia do cultivo: um processo árduo que começa no preparo da terra e no plantio, culminando na colheita. Isto tudo depois de um longo período de esforço, dedicação e paciência. Esforço para arar a terra mais dura e tornar o campo mais receptivo e propício à germinação das sementes. Dedicação para cuidar, adubar, regar e auxiliar o crescimento dos brotos. Paciência para esperar que a planta naturalmente dê os frutos que tanto aguardamos, o que só acontece no tempo da própria planta. É importante: colhermos o
que plantamos!

Quando dizemos que precisamos de paz no mundo, percebemos claramente o que desejamos colher: “A Paz”. Para isso é necessário cultivá-la, com esforço, dedicação e paciência. Esforço para desenvolvermos a tolerância exterior, quebrando o excesso de rigidez provocado pelas nossas exigências, nossas “certezas” e julgamentos. Para tornarmo-nos mais receptivos ao outro, suas crenças, necessidades e opiniões. Dedicação para perseverarmos na transformação interior que nos amplie a consciência, tornando-nos mais lúcidos e menos ansiosos, mais criativos e menos apegados, mais dinâmico e menos rígidos, mais universais e menos egoístas. Paciência, pois estas transformações não acontecem como um passe de mágica. Os frutos surgem no próprio tempo, de acordo com o ritmo de cada um, respeitando a naturalidade de cada um. Ouvi dizer que a tamareira leva mais de uma centena de anos para produzir frutos. E não adianta tentar apressar a natureza....

Finalizando este princípio de reflexão, mais duas observações sobre o hexagrama Paz: a Terra está acima e o céu está embaixo! Podemos ler: colocar-se no lugar do outro é o caminho do encontro pacífico entre os diferentes. Boa dica dos dois grandes do I Ching, não é?

E outra: a abertura da Terra está no exterior enquanto a transformação do Céu está no interior! Ou seja, a paz é um processo que começa dentro de nós e cresce para fora, em direção ao mundo, pelo caminho da humildade e da tolerância! Ainda bem!... Pois desta forma, mesmo que o exterior dificulte um pouco as coisas, podemos manter viva a esperança de que realmente conseguiremos construir um mundo de paz, começando a partir do nosso próprio coração!
Quer cultivar um pouco de paz interior? Então achegue-se e venha meditar conosco!

Saúde e longevidade!

Wagner Canalonga
Sacerdote Taoísta, Professor de I Ching e
Regente da Sociedade Taoísta do Brasil em São Paulo

sexta-feira, 3 de dezembro de 2010

Dentro e fora de você: faxina de fim de ano.


Está chegando o fim do ano e cabe a todos nós, que trabalhamos com energias, lembrar da necessidade da grande faxina de fim de ano. Estou repetindo parte de uma postagem minha do inicio do ano falando dessa faxina e complementando.

A bagunça se forma sem que ninguém perceba e nem sempre é visível. A sala parece em ordem, a cozinha também, mas basta abrir os armários para ver que estão cheios de inutilidades. De acordo com o Feng Shui Interior - uma corrente do Feng Shui que mistura aspectos psicológicos dos moradores com conceitos da tradicional técnica chinesa de harmonização de ambientes - bagunça provoca cansaço e imobilidade, faz as pessoas viverem no passado, engorda, confunde, deprime, tira o foco de coisas importantes, atrasa a vida e atrapalha relacionamentos. Para evitar tudo isso fique atento às:

Sete dicas iniciais para domar a bagunça, durante o ano.

1. Somente coloque uma coisa nova em casa quando se livrar de uma velha;
2. Jogue fora o jornal de anteontem
3. Tenha latas de lixo espalhadas nos ambientes, use-as e limpe-as diariamente;
4. Guarde coisas semelhantes juntas; arrume roupas no armário de acordo com a cor e fique só com as que utiliza mesmo;
5. Toda sexta-feira é dia de jogar papel fora;
6 . Todo dia 30, por exemplo, faça limpeza geral e use caixas de papelão marcadas: lixo, consertos, reciclagem, em caso de dúvida, presentes, doação. Após enchê-las, providencie imediatamente o que você programou;
7. Organize devagar, comece por gavetas e armários e depois escolha um cômodo, faça tudo no seu ritmo e observe as mudanças acontecendo na sua vida..

Agora os finalmente: fazendo a faxina geral de fim de ano.

1. Limpe bem sua casa ou escritórios: limpe tetos e lave paredes.
2. Lave os tapetes e carpetes.
3. Limpe todos os lustres e luminárias.
4. Lave todas as cortinas e toldos se houver.
5. Lave os cobertores e edredons.
6. Limpe os armários por dentro e por fora.
7. Classifique suas roupas: dê o que não usa há um ano e não é roupa de festa ( ou o que você comprou por impulso e não vai usar nunca!).
8. Também seus sapatos, botas e bolsas.
9. Deixe só os livros e revistas que vai ler ou usar, o restante doe.
10. Louças com defeito ou lascadas, talheres desaparelhados, panelas com problemas, doe ou se estiver ruim mesmo, lixo.
11. Pense bem e veja se há mais coisas a limpar ou doar (sempre há).

Com essa faxina, você estará também limpando seu interior, tirando as “teias de aranha do sótão” e deixando espaço para coisas boas e novas entrarem em sua vida. E a sensação de doar para quem precisa é maravilhosa!